Sit. Feast on your life

Hace un par de años habría empezado a divagar, quejándome, sobre lo bonito que sería ser, a mi edad, un abogado, médico, arquitecto, ejecutivo con mi preparación profesional en los EE.UU. para poderle comprarle a mi niña cosas así. Ahora más bien pienso que a) de haber querido ser alguna de esas cosas nunca habría llegado a Harvard por falta de interés y, por tanto, de éxito y b) que aunque sea bonito cubrir a tu niña con cosas así en vez de porquerías de Victoria’s Secret, un lector profesional le va a poder regalar, a través del oído, tanto el cuerpo como el alma de una forma esperemos que razonablemente aceptable. Será que me hago viejo y por ello más sabio, ergo fácil de conformar.
Todo es, en fin, para esperar que a quien le importa le importe, como aficionada, este blog sobre lenceria (La Petite Coquette) encontrado via Las insólitas aventuras del pez. Allá, Ravage.


ains
May 31, 2006 @ 1:51 pm
a) Victoria, aunque churri, tiene cosas que molan.
b) jur, jur, jur…. http://www.petite-coquette.com/dotclear/images/mint%20siren/mintiren-lingerie-03.jpg
ains
May 31, 2006 @ 6:07 pm
que por cierto, ahora caigo en por qué precisamente esa imagen, aunque esta es más real…
http://www.ravage.fr/commun/salsa/salsa02.jpg
La gatera de Beguemot » Feast on your life
May 8, 2007 @ 8:10 am
[...] Hace justo siete años rompí sin duda un espejo cuando pisé por primera vez la ciudad en la que ahora vivo. Ayer también, me temo, se rompió algo. La foto es de una serie sobre Venecia que ya puse aquí, la última entrada antes de que llegara el cambio. El titular es también de un post de hace muchísimo tiempo. [...]