Nostalgia is a bitch
Por motivos cuidadosamente articulados por Enric y un servidor, motivos que son claramente secreto de sumario, odiamos a David. Mucho. Y con toda justicia.
Pero de lo que yo quería a hablar es de esa hija de la gran puta que es la nostalgia, que solamente con entretenidas piruetas conceptuales se puede rescatar de lo esquivable. Y si encima descubres que las muchas horas echadas en el gimnasio de tu universidad sureña a la que más que la nostalgia te empuja el sentido común, si encima descubres, digo, que esos años al final de los noventa pasados en sudores están amenizados por los vídeos de la Britney proyectados en todos los monitores, y que verla es un mínimo empujoncito en la dirección de un cálido y satisfactorio sentimiento de añoranza, entonces es que estamos muy mal. O la nostalgia está muy mal. O la Britney. O ambas tres cosas.


Enric
June 10, 2006 @ 6:17 am
Es bueno ser justos.
Odiamos a David, hay que decirlo más.
beguemot
June 10, 2006 @ 2:59 pm
Mucho más. Odiamos a David, odiamos a David, odiamos a David.
La gatera de Beguemot » Food-fetish
November 25, 2006 @ 11:25 am
[…] En el NY Times encuentro esta vieja reseña de un libro cuyo título es conscientemente tan penoso que parece obra de Pynchon. La foto es de Lou Manna (via). Nada mejor que una hamburguesa para ejemplificar este esfuerzo (que no es ni mayor ni menor que en otras partes, pero sí distinto por la especificidad de la cultura estadounidense). En otros casos es puro “eye-candy” lleno de glamour standard como una imagen de Victoria’s Secret. Cuando se enfrenta a algo tan sencillo y, originalmente, barato como la pasta, la transfigura (1, 2, 3). Estas imágenes dicen tanto como las de nuestro muy odiado David… Dedicado, por supuesto, a nuestra querida Adrianne. Quizá quien tiene que saber ya sepa qué libro regalar en breve… […]