…waiting in hiding somewhere until next spring…

Pelín más grande. David Martinidez hace muy bien esa cosa tan banal que hacemos todos cuando aparecemos por Manhattan la primera vez: echar hacia atrás la nuca, arriesgar (en mi personal y minusválido caso, al menos) perder el equilibrio, y buscar con la lente el cielo entre fachadas como cuchillas. En estas fotos uno se imagina agazapado, en una cuna rodeada de edificios que miran desde arriba igual que adultos babeantes. Sólo que, seguramente, no miran. Y mucho menos babean. Van a lo suyo.
Cortesía de Fred, cuyo blog es una mezcla tan curiosa de links interesantes y babelog que uno no puede resistirse a consultarlo mientras, nervioso en la biblioteca, se salta a las chavalas.

