Pero si ya hasta he comido mazapán

Las fotos del amigo Gary John parecen sacadas de un episodio de Bill Cosby en el que alguna de las hijas se fumara una compresa y se sintiera “feliz de ser mujer”. Pero como me largo a España en breve y hoy remato un capítulo de mi tesis, el más jodido, y volver en Navidad siempre me hace inmensamente feliz, su fotografía me ajusta el alma con exactitud.
Sí, adoro la Navidad, aunque entienda a M. perfectamente. Quizá sea preciso desarrollar un gusto invencible por lo grotesco, quizá estemos en un más allá que impida tal goce. Espero que tanta luz no signifiquen lo que para mí las escaleras…

