La llegada de la Barbie capillita
Oyendo a muchas mujeres que fueron crias una vez sabemos que todo tipo de perversiones son posibles con las Barbies, incluidos divorcios, amores lesbicos, orgias con varios Ken y cosas que solamente se pueden imaginar desde la ambivalencia de los once años. Aparte de que su naturaleza de icono yanqui y capitalista ha hecho que la sometan a todo tipo de transformaciones presuntamente subversivas y ludicas: la barbie sado o maso, la barbie taliban, la barbie palangana o la barbie monja…
Lo que no habia visto nunca era que alguien las hubiera puesto de mantilla como si del Jueves Santo se tratase y en cualquier momento fuera a recogerlas su querido y capillita Ken, dispuesto ahora a pasarse horas hablando de ramos, blondas, bordados y cirios mientras se halla al borde de los lagrimones como puños…
[Segun Ana, imagen tomada en Malaga. Obviamente]


Carlos Arrikitown
May 31, 2007 @ 4:58 pm
Esto por ejemplo me parece normal. Es más creo que voy a comprar una. Tendrán el Ken pantalón beige con bleiser azul marino de botones dorados, calcetines blancos y zapatos dudosos engominando los naranjos?
Un icono pop.
beguemot
June 1, 2007 @ 10:45 am
Un Ken disfrazado de ninho de San Ildefonso para salir el Domingo de Ramos… No me quiero ni imaginar las barbaridades a las que podrian someterlo algunas crias…
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Jelen Heyworth
June 2, 2007 @ 6:17 am
Lo mejor, sin duda, el maestro escaparatista, combinando una imagen de la muñequita nada sorprendente (pues como dice Beguemot, ¿qué no habremos hecho ya con ellas? a mí, personalmente, me encantaba ponerlas de parto a cada momento) con ese Cristo del Rescate, entre latas de pimentón de la Vera y botes de mayonesa Hellmans. Un ambiente muy logrado, una metáfora del nuevo espacio global, tan integrador como integrista… lo importante no es que nos detengamos ante su anónima obra del arte de la venta, es que captemos el discurso subyaciente…
beguemot
June 2, 2007 @ 1:22 pm
Y además seguramente serán made in China y en la vida se les habría ocurrido a las pobres muñecas en sus cajas que iban a ser víctimas del más despiadado capillismo. A Néstor García Canclini y a otra gente de esa cuerda les encantaría esto, tan híbrido, tan glocal, ese gesto mediante el cual lo local se te incrusta en lo global sin que en el fondo pase nada…
motril
June 6, 2007 @ 2:14 pm
hola,
¿ la mantilla es de seda?