All the Dead Pilots
Eramos olímpicos, aunque de otra forma: porque éramos más altos, más jóvenes, más guapos…
Y con esta cita al que es seguramente mi post favorito (en gran parte porque les gustó tanto a Marta y José Luis), un post escrito en el 2003 sobre la fascinación que sobre nosotros tuvo el boom (nuestro pequeño boom) de los noventa, queda suspendida sine die la actividad bloguera de quien esto escribe. Han sido casi ocho años, mi primer post lo escribí mientras una bellísima checa me acariciaba el pelo de la nuca, y uno se puede permitir mirar con cariño al pasado.
Ahora háganme caso y agarren un libro (a ser posible que traiga mi cuento favorito, “All the Dead Pilots”, de Faulkner), o escriban un libro, o escriban un libro que valga la pena agarrar porque tenga páginas tan buenas como “Todos los pilotos muertos”. Nos hará bien.

