And lean-cheeked prophets whisper fearful change

BRUISED BUT NOT BROKEN (o el profeta milenario me describe)
La iglesia bautista cerca de mi hogar de paso de Brooklyn ostentaba orgullosa un aviso con esas palabras sobre luz de neón y borde azul la semana en que cumplí 30 años. Las dijo uno de esos profetas-poetas del antiguo testamento, pero se me olvidó su nombre. Cuando quise tomarle una foto al aviso, ya lo habían cambiado por uno sobre Jesus bastante explícito y poco poético que nada tenía que ver conmigo. Pero al menos honremos al profeta citándolo.
Se podrá admitir que estas semana se está achicopalado por acá, con tanta paletada de tiempo encima, pero, como diría Tony S. con perfecto fatalismo mediterráneo, qué se le va a hacer. También ir siempre sin cardenales exige enorme esfuerzo.
Cita hallada en Hora peligrosa, foto de Marta Jara.
[Ayer terminé por fin A dos metros bajo tierra. Curioso que tanto Los Soprano como la serie de Alan Ball, epítomes de toda una nueva ficción sofisticada en HBO, terminen con música de fondo tremendamente unhip. Gracias]






